La vida me concedió la gracia de tener una hermana.
¡Cuantas cosas hemos compartido durante tantos años!....
Sabemos que nos unen lazos que permanecerán mientras vivamos.
Hemos compartido juntas la escuela, juntas esperábamos los reyes, juntas disfrutábamos los juegos, juntas nos gozábamos en Navidad.
Juntas hemos vivido todas las cosas buenas y malas, las salidas con nuestros padres, las visitas a familiares.
Mi hermana conoce mis debilidades y yo conozco las suyas.
Por tanto tiempo que hemos compartido juntas mi hermana es mi amiga.
Con ella puedo llorar de alegría y llorar de pena, pues sé que siempre saldré consolada de su lado.
El cariño que me une a mi hermana no sabe de distancias ni de enojos, ella es mi amiga, con la cual puedo compartir miles de secretos y esperar sus sabios consejos.
¡Nos unen tantas cosas!....
Nunca nos faltan palabras para contarnos nuestras cosas, o compartir las cosas de mis hijos, sus queridos sobrinos.
Nuestras formas de ver las cosas no siempre coinciden pero si siempre llegamos al mismo fin, que es la felicidad y el amor de nuestra familia.
Muchas veces que nos miramos no podemos ser mas iguales, otras en cambio, somos ¡tan diferentes!
Pero nuestro amor es incondicional.
Lo mejor de que seamos hermanas es el sentimiento de amor profundo que nos tenemos, las dos hemos tomado nuestro propio camino, tenemos nuestros propios hogares, luchamos de diferentes maneras.
Pero, a pesar de la distancia, siempre cerca una de la otra
Contar contigo ha sido un regalo que la vida ha puesto en mi camino, y estoy más que agradecida.
Que la vida te colme de felicidad, ojalá pueda estar siempre a tu lado para compartirla.
(no se quien lo escribió, yo lo tomé prestado y solo lo cambié un poquito...)
jueves, 22 de abril de 2010
sábado, 27 de marzo de 2010
COSAS RICAS
Me encanta cocinar, me gusta hacer tortas dulces, pero también me gusta cocinar salado. No me gusta pensar, me pudre eso de "que cenamos hoy", pero si alguien sugiere, yo disfruto.
Vivimos por suerte en un país, donde se hace un culto a la comida, no tanto a lo que uno se lleva a la boca si no a la reunión social que eso significa. Hacemos asados, prendemos un fuego y ya somos seguro más de diez sentados a la mesa.
Nos complementamos bien, yo hago las ensaladas (me gusta la variación, los colores) y los postres.
Tengo pendiente anotarme en un curso de decoración de tortas, en cualquier momento.
Vivimos por suerte en un país, donde se hace un culto a la comida, no tanto a lo que uno se lleva a la boca si no a la reunión social que eso significa. Hacemos asados, prendemos un fuego y ya somos seguro más de diez sentados a la mesa.
Nos complementamos bien, yo hago las ensaladas (me gusta la variación, los colores) y los postres.
Tengo pendiente anotarme en un curso de decoración de tortas, en cualquier momento.
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